Las intensas lluvias caídas en las últimas horas en distintos departamentos del interior provincial y las fuertes crecidas de los principales ríos de Belén, Santa María y Tinogasta obligaron a pobladores y funcionarios a trabajar intensamente para evitar que el agua avance sobre las viviendas.
El caudal de los ríos volvió a aumentar considerablemente ayer, por lo que se temía que afectara las viviendas ubicadas en inmediaciones del cauce, razón por la cual personal de Defensa Civil partió al medio día de ayer para colaborar junto a funcionarios de la cartera social y Gendarmería Nacional.
Ante la grave situación que se registra en el interior y por la cantidad de familias que se encuentras aisladas -no se conoce con precisión el número ya que están incomunicadas- se resolvió solicitar dos helicópteros, uno de la provincia de La Rioja y otro de Santiago del Estero, que comenzarían a trabajar en el lugar una vez que mejoren las condiciones climáticas.
En el departamento Belén, la peor situación se registra en el norte en las localidades de Villa Vil, El Durazno y Puerta de Corral Quemado, mientras que en Fiambalá el agua arrasó con gran parte de viñedos y terrenos, poniendo en riesgo varias viviendas a la vera del río.
Asistencia a afectados
La Dirección de Promoción Comunitaria dependiente de la Secretaría de la Vivienda y Desarrollo Urbano, de manera conjunta con la Dirección de Defensa Civil y el equipo técnico de la Municipalidad de Villa Vil se encuentran trabajando para dar asistencia a las familias que se vieron afectadas por la lluvia.
De acuerdo con lo informado por el director de Promoción Comunitaria, Guillermo Brizuela, están trabajando desde el sábado en una primera instancia en el departamento Belén, porque debido a la crecida del río se vio interrumpido el paso hacia la zona más afectada en Villa Vil.
Durante el fin de semana el Intendente de Villa Vil, Ramón Villagra, recibió 20 rollos de plástico negro para impermeabilizar los techos, y que será distribuido por el municipio a partir de hoy, cuando se consiga acceder a la zona.
En este sentido, la Dirección de Promoción Comunitaria informó que de manera conjunta con el municipio y las demás áreas dependientes del Estado Provincial se sigue trabajando en el relevamiento de las familias que vieron afectadas sus viviendas durante este fin de semana para continuar con la asistencia.
Tránsito por Ruta 40
El 11° Distrito Catamarca de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) informó que debido a las intensas lluvias registradas entre la noche del domingo y la madrugada de ayer, y como consecuencia de la crecida de varios ríos, el tránsito por Ruta Nacional 40 debe realizarse con suma precaución.
Los mayores daños se produjeron en los cruces de los ríos Yape, Andalhuala y Ampajango, en Santa María, donde personal y equipos de la DNV se encuentran construyendo y consolidando desvíos, además de limpiar badenes en los que se acumuló material de arrastre.
También se encuentra sujeto el tránsito a las condiciones climáticas, especialmente a la baja del caudal en los cruces de los ríos Villa Vil, Quimivil y Los Nacimientos, en Belén, ya que en la zona también se registraron intensas precipitaciones en las últimas horas.
Quintar pidió helicópteros para Fiambalá
Debido a que las torrenciales lluvias no cesaron y los ríos continuaron creciendo, la situación se tornó desesperante en Fiambalá, Departamento Tinogasta, por las inundaciones que se generaron. El panorama es preocupante, dado que las localidades quedaron aisladas, sin agua potable y pocos alimentos. La gente necesita ser evacuada.
El intendente de Fiambalá, Amado “Coco” Quintar, se comunicó ayer con el ministro de Gobierno de la Provincia, Francisco Gordillo, para pedirle que gestione un helicóptero, único medio para poder evacuar a las personas, y también solicitó maquinaria para abrir cauces y evitar que el río arrase con todo cuanto pueda.
En Tatón, uno de los pueblos más afectados, el barrio La Banda, quedó aislado y el agua puede arrasar las construcciones. Las localidades de La Ciénaga, Las Papas, Medanitos, Chuquisaca, Río Grande, La Puerta, Aguas Negras y Punta de agua también se vieron seriamente afectadas, dado que el avance del agua aisló e inundó las poblaciones y dañó cultivos. A esto se le suma la falta de energía, de agua potable y de alimentos. “Necesitamos un helicópteros y vehículos especiales. El agua se está llevando un barrio”, expresó.
Puente
Debido a que enero y febrero son los meses de mayor cantidad de lluvias, los pobladores desde hace tiempo vienen gestionando a las autoridades la construcción de un puente para no quedar aislados.



